Qué duro el arte de vender tacos, me imagino que los héroes que se dedican a eso realmente son personas con mucha voluntad ya que no debe ser nada fácil. Tener frente a ti vísceras friéndose en aceite, cortar finamente y machacar con un gran cuchillo toda esa carne, levantar las tortillas desarrollando un cayo inmune a las quemaduras y después hacerlo por duplicado por cada taco.
Y encima de todo algunos presumidos aún malaarean cortando piña en las alturas y cachándola tortilla en mano por la espalda sin ver.
En fin todo esto solo porque no puedo dormir, no dejo de pensar en que los perros chihuahueños realmente provengan de Chihuaha,
Y pues una cosa lleva a la otra.
Ajúa!!!